Aunque las dificultades para concebir o la imposiblidad de hacerlo suelen asociarse más a la mujer, los hombres también tienen este problema. La esterilidad masculina es más común de lo que imaginamos e interviene en la mitad de los casos de infertilidad de la pareja.
Causas. La cantidad de espermatozoides y la calidad de éstos depende de cada varón -el 58% del semen de los españoles está por debajo de lo que la Organización Mundial de la Salud considera normal-. Algunas anomalías genéticas, los malos hábitos alimentarios, el estrés o el tabaco también afectan directamente. En otros casos, no hay ningún factor conocido que provoque una reducción del número de espermatozoides, de su movilidad, o genere formas anormales.
Diagnóstico. Una historia clínica detallada en la que se analicen aspectos como los métodos anticonceptivos usados o la existencia o no de embarazos previos y una exploración física permitirán detectarla.
Tratamiento. Además de una analítica, un seminograma -análisis del semen- es la prueba clave. La biopsia testicular se realizará a los pacientes que, a pesar de tener unos testículos de tamaño normal, presenten una ausencia total de espermatozoides.









