Dura cinco años y consiste simplemente en administrar una inyección mensual. El resultado, una vez finalizado el tratamiento, es la inmunización total frente a las reacciones generales provocadas por el veneno de las abejas y de las avispas. La inmunoterapia se realiza inyectando cantidades crecientes de veneno hasta que el cuerpo deja de presentar reacción. El 95% de los alérgicos al veneno de la abeja y el 98% al de la avispa logran la curación total. Cuando sufren una picadura, las personas con alergia a esta sustancia presentan diversos síntomas, como la formación en todo el cuerpo de ronchas en la piel, dificultad para respirar y, en algunos casos, náuseas y vómitos.
miércoles, 9 de marzo de 2022
martes, 14 de septiembre de 2021
Niños y mascotas: protégelos de la leishmaniosis
Son muchos los beneficios que puede proporcionar tener una mascota en casa. Además de convertirse en un excelente compañero de juegos, es una forma de aprender a adquirir responsabilidades y de establecer relaciones de afecto. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que, para que esta relación sea 100% satisfactoria, es importante velar por el bienestar de los animales.
- Hay enfermedades de las mascotas, como la leishmaniosis, que pueden transmitirse a los humanos. Para evitarlo y asegurarnos de la buena salud de toda la familia, es importante prevenirlas desde el primer momento.
- La leishmaniosis es una enfermedad provocada por un parásito que invade diferentes órganos del perro, causando lesiones que pueden resultar graves. Este parásito se transmite a través de la picadura de un insecto llamado flebotomo. El contagio en humanos se produce cuando el insecto pica al perro afectado y, una semana después, este mismo flebotomo pica a una persona.
- Para prevenir esta enfermedad en humanos, se recomienda proteger a la mascota utilizando productos repelentes de flebotomos que reduzcan el riesgo de picaduras, y, por lo tanto, de contagio.
martes, 24 de agosto de 2021
Infección cutánea
QUÉ ES. Es una infección de la superficie cutánea y dermis que se produce tras un traumatismo, herida, picadura o cualquier otra lesión que rompa la integridad de la piel, favoreciendo la entrada de bacterias que infectan la zona.
CAUSAS. Cualquier puerta de entrada que ponga en contacto el exterior con el tejido celular subcutáneo puede provocarla. Los microorganismos que más frecuentemente la causan son los estreptococos b-hemolíticos y los estafilococos aureus. Es más fácil que se dé en personas obesas o con sobrepeso, con insuficiencia venosa o edemas en piernas y con alteraciones en la piel como sequedad, úlceras o cualquier otra lesión.
SÍNTOMAS. La piel aparece enrojecida y dolorosa, con pequeñas vesículas o ampollas más o menos grandes (depende del grado de afectación. El lugar inflamado generalmente está caliente y duro al tacto. En muchas ocasiones, se observa la lesión o la herida que ha sido la causa de la infección en una zona cercana. La afectación generalizada es leve, pero, en casos más graves, puede haber fiebre, un dolor desproporcionado en la zona, grandes ampollas en la superficie o cambios en la coloración (de enrojecida a azulada) que pueden indicar necrosis. Cualquiera de estos últimos síntomas corresponden a una infección más grave.
DIAGNÓSTICO. Se realiza mediante la exploración del paciente. No es necesaria la realización de cultivos ni de ninguna prueba de imagen. Sólo será preciso la realización de un TAC si se sospecha que existe necrosis en la zona o bien una ecografía si se tratara de una infección grave y, por lo tanto, fuera necesario el drenaje del contenido de pus.

