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miércoles, 1 de abril de 2026

Estrés y diabetes tipo 2

 

Cada vez hay más casos de diabetes en el mundo debido a las dietas incorrectas y el sedentarismo. Un reciente estudio ha demostrado que los altos niveles de estrés son también un importante factor de riesgo, ya que contribuyen a alterar la metabolización de la glucosa. La tendencia a preocuparse en exceso y la tensión nerviosa son los factores que más influyen en la mujer. En el caso de los hombres, el factor emocional que más altera el metabolismo de la glucosa es tener un nivel bajo de placer. La situación se agrava cuando se dan otros factores de riesgo. Entre ellos, bajos niveles de actividad física y una mayor obesidad localizada alrededor del abdomen.

 

martes, 22 de febrero de 2022

El sedentarismo puede restarnos hasta diez años de vida

 

Mantenerse activos reduce los efectos del paso del tiempo. Hacer deporte con regularidad no solo mejora la calidad de vida y disminuye el riesgo de  muchos trastornos crónicos, sino que, además, actúa a nivel celular, prolongando nuestra esperanza de vida.

➤ El paso de los años aumenta los radicales libres (las moléculas que atacan a las células y producen el envejecimiento) pero un reciente estudio ha demostrado que las personas activas físicamente mantienen jóvenes los mecanismos que luchan contra estos compuestos.

➤ Hay que tener en cuenta, además, que el sedentarismo es uno de los factores de riesgo más importante a la hora de sufrir obesidad, hipertensión, accidentes cardiovasculares, diabetes tipo 2, cáncer y osteoporosis.

➤ También puede aumentar las posibilidades de sufrir trastornos relacionados con la próstata, debido a la poca movilidad de la musculatura abdominal y la presión continuada que recibe este órgano cuando se está sentado.

➤ Por todo ello, los especialistas aconsejan realizar ejercicio a diario y evitar hábitos sedentarios como ver la televisión o navegar por internet durante horas.


martes, 24 de agosto de 2021

Infección cutánea

 

QUÉ ES. Es una infección de la superficie cutánea y dermis que se produce tras un traumatismo, herida, picadura o cualquier otra lesión que rompa la integridad de la piel, favoreciendo la entrada de bacterias que infectan la zona.

CAUSAS. Cualquier puerta de entrada que ponga en contacto el exterior con el tejido celular subcutáneo puede provocarla. Los microorganismos que más frecuentemente la causan son los estreptococos b-hemolíticos y los estafilococos aureus. Es más fácil que se dé en personas obesas o con sobrepeso, con insuficiencia venosa o edemas en piernas y con alteraciones en la piel como sequedad, úlceras o cualquier otra lesión.

SÍNTOMAS. La piel aparece enrojecida y dolorosa, con pequeñas vesículas o ampollas más o menos grandes (depende del grado de afectación. El lugar inflamado generalmente está caliente y duro al tacto. En muchas ocasiones, se observa la lesión o la herida que ha sido la causa de la infección en una zona cercana. La afectación generalizada es leve, pero, en casos más graves, puede haber fiebre, un dolor desproporcionado en la zona, grandes ampollas en la superficie o cambios en la coloración (de enrojecida a azulada) que pueden indicar necrosis. Cualquiera de estos últimos síntomas corresponden a una infección más grave.

DIAGNÓSTICO. Se realiza mediante la exploración del paciente. No es necesaria la realización de cultivos ni de ninguna prueba de imagen. Sólo será preciso la realización de un TAC si se sospecha que existe necrosis en la zona o bien una ecografía si se tratara de una infección grave y, por lo tanto, fuera necesario el drenaje del contenido de pus.

TRATAMIENTO. Inicialmente, los casos no complicados y sin síntomas alarmantes, se tratarán con antibiótico oral, siendo los más efectivos en este caso la amoxicilina/clavulánico y la cloxacilina. Cuando son algo más graves (o en inmunodeprimidos), se asociará un segundo antibiótico, que será una cefalosporina o una quinolona. Además, se recetarán analgésicos para el dolor durante los primeros días y se recomendará el uso de compresas de suero fisiológico frío para bajar la inflamación y calmar las molestias. Existen casos que requieren ingreso hospitalario por la necesidad de utilizar antibióticos endovenosos: en personas a las que no les funciona el tratamiento oral pautado, en aquellas con una enfermedad de base importante como una cirrosis, cuando tiene lugar una afectación importante del estado general (fiebre, malestar...) o cuando la infección avanza muy rápido. Los pacientes que sufren necrosis de la zona afectada requerirán un drenaje quirúrgico urgente, además de ingreso hospitalario.


martes, 6 de abril de 2021

Psoriasis vulgar

 

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria, no contagiosa y crónica de la piel. que cursa presentando lesiones en forma de placas descamativas sobre una base de color rojo brillante. Suele aparecer en forma de brotes que se controlan con un tratamiento y seguimiento adecuados.

CAUSAS.- Se desconoce la causa, aunque parecen intervenir factores genéticos, siendo más probable en familiares que la padecen. Existen diferentes desencadenantes que favorecen la aparición de un brote o empeoramiento del mismo en personas que ya la sufren. Los más probables son:

-Alcohol y tabaco, entre otros tóxicos.

-Estrés.

-Los climas fríos y secos (mejora en verano).

-Rasguños, golpes o cicatrices: es frecuente que aparezca una placa en esas zonas.

-Algunos medicamentos como, por ejemplo, los antiinflamatorios.

-Factores hormonales: puede empeorar en la pubertad y la menopausia.

-Obesidad.

-La presencia de una infección.

SÍNTOMAS.- La psoriasis vulgar es la forma de presentación de casi el 90% de las personas que padecen esta dolencia y se trata de placas bien definidas con escamas en la superficie de un color nacarado, que se suelen localizar sobre todo en codos, rodillas y cuero cabelludo, aunque también pueden aparecer en tronco y extremidades. Estas manchas se extienden y cubren áreas mayores en la piel, pudiendo provocar algo de picor. La psoriasis siempre cursa en brotes (intermitente) de forma crónica.

En las personas inmunodeprimidas o con enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide, los síntomas de la psoriasis pueden ser muy severos.

DIAGNÓSTICO.- Fundamentalmente se diagnostica a través de la exploración, con la inspección visual y la palpación de las placas presentes, así como por su distribución en las diferentes zonas que afecta en el organismo.

Aunque en muy pocas ocasiones, si existen dudas en el diagnóstico, se puede realizar una biopsia cutánea.

TRATAMIENTO.- Es importante saber que no es curativo, aunque sí ayuda a mejorar los brotes y a reducirlos.

Se suele iniciar con un tratamiento tópico (aplicado directamente sobre la piel), en forma de cremas de corticoides o con queratolíticos (consiguen disminuir la descamación) o con fármacos análogos de vitamina D (disminuyen las células que se acumulan y forman las placas).

A veces, dependiendo de la extensión o localización, se debe realizar un tratamiento vía oral o se puede recomendar la fototerapia, que es muy eficaz y se basa en una exposición controlada por el dermatólogo de luz ultravioleta (UVA o UVB), que consigue reducir la inflamación y disminuir el número de brotes.


martes, 30 de marzo de 2021

Sedentarismo y reducción de vida

 

Mantenerse activos reduce los efectos del paso del tiempo. Hacer deporte con regularidad no sólo mejora la calidad y disminuye el riesgo de muchos trastornos crónicos, sino que, además, actúa a nivel celular, prolongando nuestra esperanza de vida.

El paso de los años aumenta los radicales libres (las moléculas que atacan a las células y producen el envejecimiento) pero un reciente estudio ha demostrado que las personas activas físicamente mantienen jóvenes los mecanismos que luchan contra estos compuestos.

Hay que tener en cuenta, además, que el sedentarismo es uno de los factores de riesgo más importante a la hora de sufrir obesidad, accidentes cardiovasculares, diabetes tipo 2, cáncer, hipertensión y osteoporosis.

También puede aumentar las posibilidades de sufrir trastornos relacionados con la próstata, debido a la poca movilidad de la musculatura abdominal y la presión continuada que recibe este órgano cuando se está sentado.

Por todo ello, los especialistas aconsejan realizar ejercicio a diario y evitar hábitos sedentarios como ver la televisión o navegar por Internet durante horas.


viernes, 2 de agosto de 2019

Dormir poco aumenta el riesgo de sobrepeso


El sueño es salud y no solo por el descanso físico y mental que proporciona. Cuando dormimos, ponemos en marcha muchas funciones esenciales para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo.

  • Según un estudio, la falta de sueño altera las hormonas que regulan el apetito, lo que se traduce en un rápido y continuado aumento de peso. Si dormimos poco, al día siguiente tendremos más apetito y una mayor necesidad de picar entre horas.
  • Durante el sueño, además, se estimula la producción de la denominada hormona de crecimiento, una hormona que acelera el metabolismo y, por lo tanto, nos ayuda a quemar calorías. Si no dormimos bien, nuestro metabolismo irá más lento y tendremos una mayor tendencia a engordar.
  • La falta de sueño y una alimentación poco saludable no solo producen sobrepeso, sino también aumentan el riesgo de sufrir diabetes y envejecimiento prematuro, entre otros trastornos importantes.
  • Para conseguir un buen descanso, se aconseja dormir en una habitación oscura (la luz provoca sueños ligeros) y de una sola vez. También favorece tomar, antes de acostarse, una infusión de tila o de rooibos.


miércoles, 17 de julio de 2019

Apnea del sueño


Muchas mujeres que se despiertan cansadas por la mañana y se sienten soñolientas durante el día pueden, sin saberlo, hacer pausas frecuentes en la respiración mientras duermen. Es la denominada apnea obstructiva del sueño, un trastorno que hasta ahora solo se había relacionado con los hombres. Estas apneas siguen un patrón característico: al poco de quedarse dormida, la persona empieza a roncar; los ronquidos se intensifican y, de repente, se produce un largo periodo de silencio durante el cual no hay respiración, lo que provoca un fuerte resoplido y jadeos cuando la persona trata de respirar.


Investigadores de la Universidad de Uppsala y de la Universidad de Umea, en Suecia, encuestaron a 400 mujeres a partir de veinte años, que también se sometieron a un estudio del sueño. Concluyeron que la frecuencia de las apneas aumenta con la hipertensión, la obesidad y la edad. Además de la somnolencia diurna, pueden aparecer otros problemas que dificulten el desempeño de la actividad laboral o académica.


Los síntomas asociados son más de los que imaginamos: irritabilidad, impaciencia, dolores de cabeza, aumento de ansiedad y depresión, pérdida de interés sexual, hiperactividad, riesgo de accidentes, o, en los casos más graves, hinchazón de piernas. Sin tratamiento, pueden causar y empeorar enfermedades cardiovasculares, como la arritmia o la hipertensión... Si se tratan, los problemas provocados por la apnea se corrigen totalmente. Por este motivo, es aconsejable acudir a un profesional en cuanto se detecten los primeros síntomas.