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martes, 14 de septiembre de 2021

Niños y mascotas: protégelos de la leishmaniosis

 

Son muchos los beneficios que puede proporcionar tener una mascota en casa. Además de convertirse en un excelente compañero de juegos, es una forma de aprender a adquirir responsabilidades y de establecer relaciones de afecto. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que, para que esta relación sea 100% satisfactoria, es importante velar por el bienestar de los animales.

  • Hay enfermedades de las mascotas, como la leishmaniosis, que pueden transmitirse a los humanos. Para evitarlo y asegurarnos de la buena salud de toda la familia, es importante prevenirlas desde el primer momento.
  • La leishmaniosis es una enfermedad provocada por un parásito que invade diferentes órganos del perro, causando lesiones que pueden resultar graves. Este parásito se transmite a través de la picadura de un insecto llamado flebotomo. El contagio en humanos se produce cuando el insecto pica al perro afectado y, una semana después, este mismo flebotomo pica a una persona.
  • Para prevenir esta enfermedad en humanos, se recomienda proteger a la mascota utilizando productos repelentes de flebotomos que reduzcan el riesgo de picaduras, y, por lo tanto, de contagio. 


martes, 27 de abril de 2021

Herpes labial: algo más que un problema estético

 

Se trata de una enfermedad muy común que aparece sobre todo en los labios, aunque también puede hacerlo en la nariz o en el interior de la boca. Está causada por un virus que permanece en el tejido nervioso, por lo que suele ser recurrente y reaparecer más de una vez.

  • El primer síntoma es una sensación de hormigueo, picor o quemazón. A continuación, empiezan a aparecer unas pequeñas ampollas dolorosas que se rompen y supuran, formando unas costras amarillentas.

  • Este virus es muy contagioso. Se trasmite por el contacto directo y también indirecto (a través de vasos, barras de labios, toallas, etc.)

  • Sin tratamiento, el proceso suele durar unas dos semanas. Para acelerar la curación, se puede tomar un medicamento antiviral. Las molestias se pueden aliviar lavando la zona suavemente con agua y jabón antiséptico y aplicar hielo o calor en la zona afectada.

  • El virus puede reactivarse durante la menstruación, tras las exposiciones al sol, al tener fiebre, en situaciones de estrés, etc.


martes, 6 de abril de 2021

Psoriasis vulgar

 

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria, no contagiosa y crónica de la piel. que cursa presentando lesiones en forma de placas descamativas sobre una base de color rojo brillante. Suele aparecer en forma de brotes que se controlan con un tratamiento y seguimiento adecuados.

CAUSAS.- Se desconoce la causa, aunque parecen intervenir factores genéticos, siendo más probable en familiares que la padecen. Existen diferentes desencadenantes que favorecen la aparición de un brote o empeoramiento del mismo en personas que ya la sufren. Los más probables son:

-Alcohol y tabaco, entre otros tóxicos.

-Estrés.

-Los climas fríos y secos (mejora en verano).

-Rasguños, golpes o cicatrices: es frecuente que aparezca una placa en esas zonas.

-Algunos medicamentos como, por ejemplo, los antiinflamatorios.

-Factores hormonales: puede empeorar en la pubertad y la menopausia.

-Obesidad.

-La presencia de una infección.

SÍNTOMAS.- La psoriasis vulgar es la forma de presentación de casi el 90% de las personas que padecen esta dolencia y se trata de placas bien definidas con escamas en la superficie de un color nacarado, que se suelen localizar sobre todo en codos, rodillas y cuero cabelludo, aunque también pueden aparecer en tronco y extremidades. Estas manchas se extienden y cubren áreas mayores en la piel, pudiendo provocar algo de picor. La psoriasis siempre cursa en brotes (intermitente) de forma crónica.

En las personas inmunodeprimidas o con enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide, los síntomas de la psoriasis pueden ser muy severos.

DIAGNÓSTICO.- Fundamentalmente se diagnostica a través de la exploración, con la inspección visual y la palpación de las placas presentes, así como por su distribución en las diferentes zonas que afecta en el organismo.

Aunque en muy pocas ocasiones, si existen dudas en el diagnóstico, se puede realizar una biopsia cutánea.

TRATAMIENTO.- Es importante saber que no es curativo, aunque sí ayuda a mejorar los brotes y a reducirlos.

Se suele iniciar con un tratamiento tópico (aplicado directamente sobre la piel), en forma de cremas de corticoides o con queratolíticos (consiguen disminuir la descamación) o con fármacos análogos de vitamina D (disminuyen las células que se acumulan y forman las placas).

A veces, dependiendo de la extensión o localización, se debe realizar un tratamiento vía oral o se puede recomendar la fototerapia, que es muy eficaz y se basa en una exposición controlada por el dermatólogo de luz ultravioleta (UVA o UVB), que consigue reducir la inflamación y disminuir el número de brotes.


martes, 9 de marzo de 2021

Fibromialgia

 

Se trata de dolor crónico, presente durante tres meses como mínimo, que no está provocado por ninguna causa conocida. Aunque hay muchas incógnitas sobre su origen, se cree que existe una alteración en los mecanismos que procesan e informan el dolor a nivel del sistema nervioso central


CAUSAS

Tiene un importante componente familiar, ya que es ocho veces más frecuente en familiares de primer grado. A pesar de no conocerse su origen, se cree que existen unos factores que la podrían desencadenar en algunos pacientes:

- Traumatismos físicos, cirugías y accidentes de tráfico.

- Alteraciones hormonales como, por ejemplo, el hipotiroidismo.

- Estrés.

- Algunas infecciones.


SÍNTOMAS

Se caracteriza por dolor generalizado de más de tres meses de evolución, cefaleas, alteraciones en el estado de ánimo (depresión o ansiedad), fatiga (generalmente por las tardes), alteraciones en el ritmo del sueño, déficit de atención y disminución de agilidad mental, alteración de la memoria a corto plazo y hormigueos en brazos y piernas.

Además, también hay descritos otro grupo de síntomas no tan frecuentes, pero en ocasiones presentes: dolor torácico y abdominal, palpitaciones, sequedad ocular, fluctuaciones de peso, disfunción sexual...


DIAGNÓSTICO

La exploración física que realiza el especialista y la aparición de dolor a la palpación de determinados puntos corporales (puntos gatillo) determinan el diagnóstico. No hay ningún parámetro de laboratorio o hallazgos en las pruebas de imagen que lo confirmen, por lo que todos los exámenes realizados estarán dentro de la normalidad. Pero dado que se trata de una patología que se diagnostica descartando otras causas, dependiendo de la sintomatología que presente el paciente, se realizarán las pruebas que se crean oportunas.


TRATAMIENTO

No existe cura para esta dolencia. Actualmente no hay ningún fármaco aprobado como indicación específica de la fibromialgia, por lo que su tratamiento farmacológico se dirige a aliviar los síntomas que provoca. Además, existen otro tipo de terapias, como el ejercicio físico de intensidad moderada, que pueden mejorar los síntomas y, con ello, la calidad de vida.


miércoles, 17 de julio de 2019

Osteoporosis


CAUSA. Los huesos están constituidos por un material formado, sobre todo, por fibras de colágeno, en el que se depositan sales minerales, especialmente de calcio, pero, además, tiene células. Unas van descomponiendo este material, mientras que otras lo van formando y originan hueso nuevo. Gracias a esto no sólo se libera calcio que pasa a la sangre (pues tiene funciones importantes en las células), sino que se sustituye el material envejecido, y el hueso puede ir adaptando su resistencia a los cambios de las fuerzas a que está sometido. La osteoporosis, al contrario de lo que a veces se cree, no es la falta de calcio en los huesos, sino la disminución de la cantidad de aquel material, por lo que se debilitan y son más frágiles. Se produce cuando se destruye más hueso del que se forma. Los motivos pueden ser: 


 - Falta de ejercicio, pues, la dureza de los huesos aumenta cuando hay fuerzas que actúan sobre ellos. 
 - Malnutrición con déficit de calcio, vitamina C o proteínas, necesarios para la formación de hueso nuevo. 
 - La edad, pues la hipófisis segrega menos hormona del crecimiento. 
 - El déficit de estrógenos en la menopausia, ya que activan las células formadoras de hueso. 
- Exceso de corticoides por tratamientos o por ciertas enfermedades, pues aumentan la eliminación de proteínas. 


SEÑALES. Sólo produce dolor si ha causado la fractura de algún hueso. Las más frecuentes son las de cadera, las vertebrales y las del antebrazo. Es característico que se produzcan por traumatismos muy ligeros, incluso en las vértebras, y muchas veces no existe ninguno. Por esto, la osteoporosis se diagnostica al observar en radiografías que los huesos son poco densos o se confirma la sospecha efectuando una densitometría, técnica que mide la densidad de los huesos y el riesgo de sufrir fracturas. 


PREVENCIÓN. Desde la infancia, hay que evitar los factores que la favorecen con la práctica de ejercicio físico, una alimentación adecuada y tomando el sol con medida, pues provoca la formación de vitamina D en la piel, que sirve para facilitar la absorción del calcio. 


TRATAMIENTO. Hay nuevos medicamentos que disminuyen la actividad de las células que normalmente descomponen el hueso. Uno de ellos se puede tomar en una sola dosis cada semana. Actualmente, existe un preparado similar a la parathormona (que segregan las glándulas paratiroides, llamadas así por estar cerca del tiroides) y que estimula la formación de hueso nuevo. Se administra diariamente en inyección subcutánea. Recientemente hay un producto oral (ranelato de estroncio), que disminuye la destrucción de hueso y estimula la formación de hueso nuevo. Las fracturas de las vértebras se pueden corregir inyectándoles una especie de cemento (vertebroplastia), lo que, a veces, se hace después de haber introducido un balón para corregir su deformidad (cifoplastia).


Apnea del sueño


Muchas mujeres que se despiertan cansadas por la mañana y se sienten soñolientas durante el día pueden, sin saberlo, hacer pausas frecuentes en la respiración mientras duermen. Es la denominada apnea obstructiva del sueño, un trastorno que hasta ahora solo se había relacionado con los hombres. Estas apneas siguen un patrón característico: al poco de quedarse dormida, la persona empieza a roncar; los ronquidos se intensifican y, de repente, se produce un largo periodo de silencio durante el cual no hay respiración, lo que provoca un fuerte resoplido y jadeos cuando la persona trata de respirar.


Investigadores de la Universidad de Uppsala y de la Universidad de Umea, en Suecia, encuestaron a 400 mujeres a partir de veinte años, que también se sometieron a un estudio del sueño. Concluyeron que la frecuencia de las apneas aumenta con la hipertensión, la obesidad y la edad. Además de la somnolencia diurna, pueden aparecer otros problemas que dificulten el desempeño de la actividad laboral o académica.


Los síntomas asociados son más de los que imaginamos: irritabilidad, impaciencia, dolores de cabeza, aumento de ansiedad y depresión, pérdida de interés sexual, hiperactividad, riesgo de accidentes, o, en los casos más graves, hinchazón de piernas. Sin tratamiento, pueden causar y empeorar enfermedades cardiovasculares, como la arritmia o la hipertensión... Si se tratan, los problemas provocados por la apnea se corrigen totalmente. Por este motivo, es aconsejable acudir a un profesional en cuanto se detecten los primeros síntomas.


martes, 16 de julio de 2019

Revitaliza tu organismo


La enfermedad es una manifestación de agotamiento del organismo y podemos ayudar a nuestro sistema autocurativo a superarla reposando. Una parte del plan puede ser abstenerse de tomar alimentos, lo que revitaliza el organismo mediante la desintoxicación celular, la limpieza de los órganos de eliminación -riñones, hígado, pulmones, piel- y la regeneración de tejidos. Pueden aparecer síntomas molestos, pero son señales del proceso de revitalización. Los meses de primavera y de otoño son los mejores para hacerlo, aunque conviene seguir estas etapas: cinco días de régimen asociado (por la mañana frutas, a mediodía glúcidos y por la noche proteínas), cinco días de régimen celulósico (frutas y/o verduras), cinco con zumos (de fruta, verduras y hortalizas), otros cinco tomando zumos de verduras diluídos, y a partir del día 25 solo agua. La salida del ayuno sería ideal iniciarla cuando acaban los síntomas siguiendo estas etapas en orden inverso.