Los niños que consumen pocas verduras y hortalizas, uno de los grupos de alimentos con menos seguidores entre la población infantil, tienen mayor riesgo de sufrir un déficit de ácido fólico, una vitamina que promueve su crecimiento y refuerza sus defensas. Las verduras de hojas verdes y los germinados son dos de los alimentos con mayores dosis de este nutriente, aunque, por suerte, también se encuentra en el aguacate -con tomate y maíz suelen comerlo sin arrugar la nariz-, las legumbres, los frutos secos, los huevos, la mayoría de frutas y la miel. Nuestro cuerpo es incapaz de almacenar esta vitamina en forma de reservas, por lo que hay que procurar que ingieran algunos de estos alimentos en su dieta diaria.
martes, 22 de junio de 2021
miércoles, 17 de julio de 2019
Los científicos buscan la relación directa entre los alimentos y la vista
Los ojos son el espejo del alma, o eso dicen, pero también pueden ser el espejo de la salud. Aunque no existe una relación directa entre la ingesta de zanahorias y la mejora de la vista -como asegura la leyenda-, la medicina nutricional y la ciencia ocular están cada vez más relacionadas. Actualmente, los científicos están investigando el vínculo entre vitaminas y minerales y la aparición de enfermedades oculares como las cataratas. Por ejemplo, está demostrado que la llamada xeroftalmia -enfermedad de los ojos secos que más tarde puede conducir a la ceguera- se debe a una falta de vitamina A, habitualmente presente en la carne y las verduras frescas. Una buena circulación y oxigenación de la sangre es necesaria para los ojos, de ahí que el colesterol influya directamente en la vista. En este sentido, la Universidad de Liverpool, en Inglaterra, se ha postulado como pionera en la investigación a la hora de relacionar la alimentación con la vista. Según el profesor Ian Grierson, los avances apuntan que "las vitaminas A, C, E y el zinc influyen directamente en la salud de nuestros ojos, y están presentes en las plantas y las algas". Se trata así de afinar en las causas de las enfermedades oculares, pues se estima que aumentarán en los países desarrollados durante las próximas décadas.

